Durante años, el periodista Michael Pollan, crítico gastronómico del diario New York Times, se ha cuestionado sobre el arte del buen comer. Después de muchos artículos dedicados al tema llegó a la conclusión de que todo se puede reducir a tres frases cortas: Coma comida. No demasiada. En su mayoría plantas.
Esa es la tesis de su libro “Food Rules: an Eater’s Manual”, que está entre los más vendidos a través de Amazon, en el que repasa la importancia de lo que comemos y cómo lo comemos. Estas son algunas de sus recomendaciones y conclusiones:
- No coma cereales que le cambian el color a la leche. Son comidas altamente procesadas, llenas de carbohidratos refinados y aditivos químicos.
- Si tiene espacio en la cocina, compre un freezer. Congelar alimentos no disminuye significativamente su valor nutricional, por lo que el autor recomienda comprar y guardar grandes cantidades de alimentos estacionales para poder ingerirlos cuando ya no están en el mercado y de esa forma disfrutar de sus cualidades nutricionales. Le ahorrará dinero y también le hará ganar en salud.
- Compre en la periferia de los supermercados y evite las góndolas en medio del pasillo. Pollan dice que la comida procesada se puede encontrar al medio de los supermercados y la comida más natural se puede encontrar a los lados (leche, huevos, frutas, verduras, pescados y carne).
- Antilight. Según Pollan, estudios dicen que los endulzantes no calóricos como el aspartamo no ayudan a adelgazar. Sólo engañan al cerebro con la recompensa de lo dulce.
- Coma carne en ocasiones especiales. Pollan dice que el exceso de carne está asociado a una variedad de enfermedades, pero que los que consumen carne un par de veces a la semana son tan saludables como los vegetarianos.
- Compre en los mercados y ferias de las ciudades. Volvemos a la regla de la bisabuela: en los mercados se encuentra el tipo de comida que una bisabuela reconocería sin problemas, comida que no se necesita calentar en el microondas y que no es altamente procesada. Siglos de tradición cultural todavía se encuentran en los mercados.
- Coma como los franceses, italianos, japoneses o griegos. Ojo. A veces no se trata de lo que comemos sino cómo lo comemos. Los franceses comen grasas saturadas en exceso, además de ponerle mucha harina a sus productos, pero comen menos y se toman su tiempo para saborear. Al mismo tiempo, evitan comer snacks entre comidas. De paso, inclinan la balanza hacia una mejor dieta.
- Rompa las reglas de vez en cuando. Pollan dice que es malo obsesionarse con la comida, principalmente malo para su felicidad, y probablemente también para su salud. Las reglas se pueden romper mientras se haga con moderación y no muy seguido.
Enlace: Michael Pollan (El Mercurio)

