Es lógico. Los niños que se desarrollan con una actitud positiva, se convierten en adultos positivos. Y los padres juegan un rol fundamental para moldear la mentalidad y perspectiva de los hijos. Esa es la premisa de Jon Gordon, orador y consultor sobre liderazgo, autor de numerosos libros sobre energía positiva y padre de dos niños de 9 y 11 años.
“En los últimos ocho años, he investigado y puesto en práctica numerosas estrategias para desarrollar una actitud positiva. Me he esforzado mucho en ello y he visto los frutos, especialmente en mis hijos”, dice Jon. Añade que siguiendo rutinas cotidianas con estrategias simples, se puede tener un impacto muy fuerte en los niños, es su sistema de creencias y en su perspectiva de la vida. Estos son sus consejos.
- El éxito del día. Cada noche, antes de dormir o durante la cena, pregunte a sus hijos cuál ha sido el éxito del día. Puede ser una gran conversación, un logro en el colegio o algo que los enorgullezca, como una situación en la que ayudaron a alguien. Lo importante es ayudarlos a poner el foco en sus logros antes que en sus falencias. Es obvio que los niños aprenden de sus errores pero es bueno ayudarlos a no empantanarse en ellos.
- Oración antes de dormir. Este simple ritual otorga a los niños un refugio de paz, seguridad y confianza para seguir adelante.
- Aplicar la regla de no quejarse. Las quejas no están permitidas a menos que los niños hayan identificado al menos dos soluciones para su reclamo. Eso le da al niño la sensación de ser el conductor del bus, en lugar del pasajero, y aprender a usar las quejas como un catalizador para encontrar las soluciones.
- La formula del tiburón positivo. Jon usa el relato del buen tiburón que le enseña al pececito dorado a superar su miedo a los cambios y así encontrar alimento. La formula revela que no podemos controlar los eventos (E) que nos ocurren en la vida, pero podemos controlar nuestra reacción positiva a los mismos (P), lo que determina el resultado (O). Así los niños ganan perspectiva de sus creencias y acciones y de cómo influyen en su vida. Aprenden a creer que no son víctimas de las circunstancias sino héroes de su propio cuento. Les ayuda a mantenerse optimistas creyendo que los mejores días están por venir.
- Sentirse bendecido en lugar de tenso. Agradecer por tres cosas cada día nos ayuda a sentirnos bendecidos, y esa sensación de gratitud anula cualquier sensación de estrés o tensión. Los niños pueden llevar un diario, donde anoten sus bendiciones o simplemente compartirlas a la hora de la cena o durante la oración. Además, cuando los sienta tensos, ayúdelos a recordar ese algo por el que están agradecidos.
Jon recomienda pensar en la mente de los niños como un gran jardín, en el que hay que cortar la maleza de los malos pensamiento y plantar semillas de los buenos. Un día a la vez y así, con el tiempo, el jardín se habrá convertido en un alma vibrante y saludable. Ame a sus hijos y tómese el tiempo de transmitirles amor y energía positiva. Verá luego con alegría los frutos de su esfuerzo.
Enlaces: 5 Consejos para desarrollar niños positivos Energía Positiva con Jon Gordon

