Un grupo de investigadoras de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) determinó que las mujeres enfrentan el estrés de manera diferente a los hombres, lo que al mismo tiempo demuestra una de las diferencias fundamentales de comportamiento entre ambos géneros.
Este patrón, al que se ha identificado como “amparar y establecer lazos de amistad”, demuestra que las hembras de todas las especies responden a situaciones de estrés protegiendo a los demás y procurando contacto social y el apoyo de otros, especialmente de otras mujeres (las amigas).
En contraste, los hombres asumen una conducta que se define como “pelear o partir”, que por mucho tiempo se había considerado como la pauta de respuesta -o una estrategia de supervivencia- tanto femenina como masculina ante una situación de estrés.
Este comportamiento tiene que ver con la secreción de la hormono oxitocina, que propiciaría la tendencia de las mujeres a amparar a los hijos o reunirse con otras mujeres. Las investigadoras de UCLA plantean así que las mujeres contarían con un repertorio que les permitiría actuar de manera más compleja.
Aún más, cuando la mujer se involucra en cuidar y entablar amistades, más oxitocina es liberada, lo cual contrarresta el estrés y produce un efecto calmante.
Esta reacción no ocurre en los hombres, pues la testosterona -que ellos producen en elevadas cantidades cuando se encuentran bajo tensión- parece reducir el efecto de la oxitocina. El estrógeno parece aumentarlo.
Enlaces: Comunicado UCLA (Noticia La Tercera)

