El refuerzo positivo sobre las actitudes de los niños contribuye decididamente a formar adultos emocionalmente estables, más felices y más seguros de si mismos. La afirmación corresponde al psiquiatra uruguayo Alexander Lyford-Pike, director del Instituto de Psiquiatría y Psicología de Montevideo, quien dice además que los padres no deben tener miedo a impartir castigos, olvidarse de los estímulos materiales y trabajar en la autoestima de los hijos.
El profesional, que además es autor del libro “Ternura y Firmeza con los Hijos”, indica también los padres deben felicitar a los hijos cada vez que hacen algo bien, reforzar su comportamiento y apoyarlos en los desafíos, conversar con ellos manteniendo el contacto visual, compartir más tiempo con ellos y mantener el control y no dejarse llevar por el enojo y la ira también son otras herramientos que ayudarán a los niños a crecer con confianza en si mismos, favorecer su empatía y relacionamiento con los demás y ser, en definitiva, más felices.

