Caminar descalzo no es un placer reservado para la playa. Correr con los pies desnudos reduce el estrés en los pies y previene los daños que tradicionalmente afectan a los corredores. Ese es el resultado de un estudio, cuyos detalles están incluidos en el libro Born to Run, de Chistopher McDougal, quien indica que los mejores corredores de larga distancia en todo el planeta pueden ser los indios Tarahumara, de México, que corren descalzos o sobre sandalias delgadas a través de las Barrancas del Cobre en el estado de Chihuahua.
A través del uso de una grabadora de alta velocidad y un dispositivo especial que detecta la presión sobre los pies, el estudio ha demostrado que correr sin zapatos cambia la forma en que la persona toca el suelo.
Los corredores con zapatillas tienden a aterrizar ejerciendo presión en las rodillas (por eso los fabricantes se esfuerzan por diseñar zapatillas que disminuyan el impacto). Sin embargo, los corredores descalzos aterrizan en la parte frontal del pie, próxima al nacimiento de los dedos. Esto provoca que el pie se detenga cuando toca el suelo, permitiendo el arqueo natural y absorbiendo cualquier impacto adicional.
No es un sorpresa. “Los humanos fueron capaces de correr sin zapatos o con sandalias por millones de años”, dice Daniel Lieberman, biologo evolucionista de la Universidad de Harvard.
Enlace: National Geographic

