El 2 de octubre de cada año se celebra el Día Internacional de la No Violencia, conmemorando el aniversario del natalicio de Mahatma Gandhi, uno de los líderes espirituales más formidables y políticos más respetados del siglo XX. El pacifista indio luchó por lograr la independencia de su país de la corona británica, a través de métodos no violentos, como la huelga de hambre y la desobediencia civil.
En su honor y reivindicando su filosofía pacifista, la ONU ha declarado este día como una ocasión para “diseminar el mensaje de la no violencia, incluso a través de la educación y la conciencia pública”. La resolución del organismo, promulgada en junio de 2007, reafirma “la relevancia universal del principio de la no violencia” y el deseo de “conseguir una cultura de paz, tolerancia, comprensión y no violencia“.
Además, para celebrar este día, ha comenzado la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia que parte en Wellington, Nueva Zelanda y recorre un centenar de ciudades en 90 países, incluyendo Bosnia e Israel, para finalizar en Punta Vacas, a los pies del monte Aconcagua, en Argentina, el 2 de enero de 2010.
La Marcha es una iniciativa de la organización no gubernamental Mundo Sin Guerras, pidiendo el fin de las guerras, el desmantelamiento de las armas nucleares y el cese de todo tipo de violencia, ya sea física, económica, racial, religiosa, cultural, sexual y psicológica. “Estamos en movimiento, viajando por el mundo para fortalecer las voces que claman por un mundo más humano. No podemos tolerar más el sufrimiento que padece el prójimo”, dice en el manifiesto.
Se recuerda así a Mahatma Ghandi, cuyo nombre significa “alma grande” y a la perdurable relevancia de su filosofía: “la no violencia es la mayor fuerza a la disposición de la humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más poderosa concebida por el ingenio del hombre“, es uno de sus tantos postulados.
Enlaces: Resolución ONU ONG Mundo Sin Guerras (nota ADN) (Nota Milenio)

