La naturaleza es pródiga en milagros. Uno de ellos ha sido descubierto e investigado en el hostil desierto de Atacama, en el norte de Chile, donde existen 23 especies de mariposas capaces de resistir los fuertes vientos y las bajas temperaturas y polinizan más de 600 tipos de plantas, asegurando la supervivencia de la flora en esa árida zona. Y esta especial interacción no se produce únicamente entre los alados insectos y las flores desérticas, sino también entre los lugareños y su entorno. Los atacameños conocen como nadie las plantas y las usan con diferentes propósitos beneficiosos.
La investigación fue llevado a cabo por investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad, la Universidad Católica del Norte, la Universidad de Concordia y ALMA, el proyecto del telescopio más poderoso del mundo, con el objetivo de conocer las redes de interdependencia entre plantas y mariposas. El proyecto incluyó además la participación de la comunidad escolar local. La intención es comprender mejor este frágil y hermoso ecosistema, para asegurar que la comunidad asuma un rol activo en la conservación de este patrimonio natural y cultural.
Conoce más de este proyecto a través de los siguientes enlaces.
Link: Atacama Ecology (noticia El Mercurio)

