En junio de 2006, el reverendo Will Bowen, líder del Centro de Comunidad Espiritual, en Kansas City, Missouri, sugirió a su congregación usar unos brazaletes morados para erradicar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias. Los comentarios negativos producen pensamientos negativos y éstos, resultados negativos, dice Bowen. “Para vivir una vida feliz y llena de prosperidad, tienes que dejar de quejarte”, aconseja.
Asi, desde ese inspirado sermón hace más de tres años, el reverendo Bowen ha escrito varios libros, aparecido en televisión y fundado una organización sin fines de lucro para ayudar a las personas a que alcancen un cambio positivo en sus vidas. Hasta ahora se han distribuido más de 6 millones de brazaletes en todo el mundo. Además distribuyen otros materiales didácticos para librar al lugar de trabajo, el aula y el hogar de los inútiles y nocivos lamentos.
El desafío de los 21 días consiste en colocarse una pulsera morada en una mano y mantenerla así durante ese tiempo a condición de no emitir queja o crítica alguna. Si el impulso es más fuerte y has emitido algún lamento, debes cambiar la pulsera de muñeca y volver a empezar. La consigna es abandonar los lamentos y llenarse de gratitud. El reto, que a Bowen le tomó tres meses superar, puede tomar mucho tiempo. Pero una vez que lo has logrado, “te darás cuenta que eres más feliz y amable y gozas de la vida”.
Más allá de la campaña del reverendo Bowen, psiquiatras y sicólogos recomiendan una técnica similiar a sus pacientes. “En la terapia de comportamiento cognitivo, hay una técnica llamada “detención del pensamiento”, en la que el terapeuta ayuda al paciente a reemplazar un pensamiento negativo con otro positivo”, dice Susan Vaughan, profesional de la Universidad de Columbia. Incluso en situaciones de injusticia, sugiere no quejarse, ya que ello no contribuye a la salud mental, te hace sentir peor y propiciará una mala actitud de parte de los demás, indica.
Sin embargo, no se puede ser tan radical. Para Laura Schlessinger, autora del libro “Para de quejarte y comienza a vivir”, algunas cosas merecen una queja. En esos casos, laméntate brevemente y dá vuelta la página, dice. “La vida es miserable e injusta -dice- pero también está llena de bendiciones”. La clave es lograr un equilibrio entre la belleza y las situaciones que se merecen un improperio”, indica.
Link: A Complaint Free World (Noticia Newsweek) (Noticia The Guardian)

