¿Sabes cuánta vida cabe en 30 centímetros cúbicos? Muchísima. Para responder esta pregunta, el fotógrafo David Liittschwager tomó un bastidor verde de metal para medir las varias formas de vida en los distintos ecosistemas acuáticos y terrestres en climas tropicales y templados.
Con ayuda de un asistente y varios biologos, David miró, contó y fotografió cada uno de esos ambientes con el fin de representar las criaturas que viven y se mueven en ese espacio. Luego, con mucha paciencia, el equipo seleccionó a los miembros de cada cubo/hábitat hasta que más de mil organismos fueron fotografiados, representando su biodiversidad. “Fue como encontrar pequeñas gemas”, confiesa Liittschwager.
La selección de este fotógrafo, conocido por sus grandes retratos de animales y plantas extrañas, está ahora disponible para ser vista en el sitio de internet de National Geographic, publicación con la que usualmente colabora. Su tarea comenzó en el Central Park de Nueva York, donde se topó con el pájaro carbonero copetón, la ardilla gris del este y la diminuta babosa leopardo.
En los arrecifes de coral de la Polinesia Francesa descubrió almejas de una pulgada, el pescado de manchas blancas, la babosa marina y el francamente aterrador pulpo post larva. En el bosque tropical de Monte Verde, en Costa Rica, encontró a diminutos organismos como la polilla halcón, el saltamontes francotirador y las pequeñísimas semillas del árbol del burío. La fina vegetación de Monte Mesa, en Sudáfrica, reveló al lente la preciosa flor púrpura de la planta carnívora drosera y las cucarachas cebras del Cabo.
Enlaces: Slideshow National Geographic (Noticia The Guardian)

